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miércoles, 10 de septiembre de 2014

Contra las cuerdas

Fuente imagen: zazzle.es
Algo está pasando. Se nota en el ambiente. Mientras un “gigante” se despereza y empieza a dar señales de timonear la campaña, los candidatos de la oposición se disputan la porción más extrema del electorado. Un politólogo encuestador vaticina un 47% a Tabaré Vázquez en primera vuelta y a renglón seguido emite veredictos que pocos entienden, como cuando hace referencia a la ausencia de “quinta columnas” en los sindicatos en caso de alcanzar el gobierno un partido tradicional. A falta de ello tendría todo un bloque gremial en contra, algo que sería mucho más pesado de digerir. Mientras todo eso aconteció en tan solo una semana, el “positivo” tuvo que ponerse a la defensiva de quien menos se esperaba. Pedro lo puso contra las cuerdas y lo tiene arrinconado y “pidiendo aire” buscando evitar la exposición a que lo somete el líder colorado...

Subiendo y bajando

El exitismo que tuvieron al inicio de la campaña parece estar cobrando cuentas al líder blanco y sus huestes. Ya no se lo ve en sus salidas con el ímpetu de los primeros días y se lo aprecia -en cambio- con el rostro serio y adusto, dejando entrever que ya no saborea las mieles iniciales y empieza a pesarle en contra la falta de profundidad de sus  intervenciones. Una debilidad que parece compartir con su futuro gabinete por cuanto también salió de escena la nominada para hacerse cargo de la cartera de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, luego de su magra exposición ante los medios de prensa.

Esa falta de experiencia política le pesó en contra y si a ello sumamos la escasez de contenido programático para exponer ante la opinión pública, lo que se construye mediáticamente no puede sostenerse, cayendo estrepitosamente. De ahí la explicación del ausentismo, seguramente aconsejado por los asesores de campaña que empiezan a ver con preocupación que ya no rinden los clichés o los spots si no se acompañan con propuestas concretas.

Así como pudo ser un impacto fuerte aquel 39% que manejara una encuesta acerca de la intención de voto del Frente Amplio, del mismo modo -la misma encuestadora- se encarga ahora de aterrizarlos devolviéndoles a la realidad con una baja en la intención de voto al bloque tradicional (28% al Partido Nacional y 11% al Partido Colorado). Por más que el encuestador intente consolarles explicando que del 15% de indecisos “hay un 3% que votan a partidos tradicionales”. Dato que graficó sin caer en el compromiso de asumir que, así como puede ser correcta la apreciación, queda un  12% para discernir y de esos, varios puntos porcentuales votarían al FA con lo cual la brecha podría ser mayor a la que finalmente se presentó (1% por encima el FA que PN y PC juntos), aunque eso siempre en condicional, por supuesto.

Varios hechos se han dado en la semana que pasó como para poder afirmar con mayor certeza que el “gigante” se despertó y está dando pasos firmes hacia el tercer gobierno. Es el FA quien marca la agenda, la fórmula Tabaré-Sendic impone cada semana los temas a tratar con propuestas firmes y sólidas, avaladas por el inmenso caudal de confianza que le otorgan dos administraciones consecutivas de gobierno en las que el país crece y sigue siendo objeto de inversiones extranjeras de gran porte. Uruguay x más es mucho más que una puesta en escena, es una verdadera exposición de propuestas concretas que empiezan a marcar la agenda de una campaña que hasta ahora solo tenía maquillaje, glamour y marketing.
Así como no nos creímos la baja del 39% tampoco nos creemos que está todo ganado ya, pero sí estamos confiados en seguir acumulando fuerzas para consolidar el triunfo en octubre.


No solo es una percepción ciudadana (basta transitar por Montevideo y por el interior para notar el cambio en la masa frenteamplista), sino que los propios actores políticos dan señales en ese sentido. Pedro Bordaberry la emprendió contra Lacalle Pou con el objetivo de disputarle la porción más extrema de un electorado que claramente no vota al FA. Esa actitud puede ser un indicio de saber inalcanzable el Gobierno. En suma, la disputa parece ser por ser segundos y hasta podría decirse que intuyen arriesgado llegar al balotage.

No me peguen, soy positivo

Lacalle Pou evita la confrontación pidiendo ser “positivos” en la discusión buscando puntos de encuentro. Pedro le marca sus errores, como si recién ahora los hubiera descubierto, cuando en verdad parece ser que el descubrimiento fue enterarse que el “gigante” se despertó. Lo salva diciendo que no habrá debate, dejando en posición incómoda al joven líder blanco por cuanto pretendía hacer de aquella movida programada en el Ateneo de Montevideo, una instancia donde el gran ausente sería Tabaré, quien no debate. Sólo habrá “exposicion de propuestas”, dijo, y con ello deja sin argumento a “LP” y sus seguidores que esperaban tener allí un espacio de discusión en rebeldía ante la ausencia de quien encabeza las encuestas.

Todo parece indicar que se avecinan tiempos de consolidación para algunos y desánimo para otros. Tanta euforia disparada era inadecuada en un país sobrio y austero para el festejo como el Uruguay que bien sabe que siempre festeja mejor el que no camisetea antes de tiempo.

Nos aprestamos para vivir unos 40 días de intensa actividad con una campaña que empieza a tomar temperatura al impulso de las encuestas y la militancia que agita con fuerza para despertar completamente a ese gigante que se tomó una siesta.



 
el "joven" pedía tregua,
el perro esperaba en el rincón...

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