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lunes, 8 de agosto de 2011

Bayce y sus crónicas de Narnia

El sociólogo Rafael Bayce realizó una crítica que no compartimos en su última nota publicada en la revista Caras y Caretas; nobleza obliga una respuesta en lo que entendemos una grosera falta de información o una visión equivocada de la realidad.

La academia es una y otra vez, (auto)convocada para dar cátedra en materia de seguridad, y lo hace desde una altura que le está impidiendo ver convenientemente la realidad. Solo así pueden explicarse algunas concepciones vertidas por quienes opinan sobre el tema sin llegar nunca a “embarrarse” lo suficiente como para tener –además de opinión- experiencia en la materia.

Crónica roja: Editorialmente incorrecto

Días pasados el matutino El País, afecto a los editoriales “talenteros”, salió al cruce del Presidente Mujica sobre sus dichos acerca de la gestión de la publicidad oficial, molesto por la repercusión que hacen los medios de prensa sobre los hechos que nutren la crónica roja. Ni bien Mujica salió con ese pensamiento en voz alta -un intento por llamar a reflexión a los medios para que pusieran pienso en otra forma de periodismo que nutra en valores y no que resalte los hechos que más atormentan a la población- salió la medidora de medios Foco a echar por tierra los dichos del Presidente.

viernes, 29 de julio de 2011

¿Tienes un “imei”?


El Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad difundió por estos días las cifras de delitos correspondientes al primer semestre del año en curso. De lo medular de las estadísticas surge que se ha producido un incremento de los delitos en general, y en particular en los que más atormentan a los uruguayos, como las rapiñas. Pero lo que se destaca también es que si bien se produjo un incremento respecto al mismo período del año pasado, el crecimiento es sustantivamente inferior a como crecieron en igual período del año anterior (entonces el crecimiento había sido del 24,5%), lo cual significa –en una apreciación primaria pero significativa- una marcada desaceleración en el crecimiento de ese delito.

sábado, 23 de julio de 2011

La Mesa (Local) está servida


Eran las seis y media pasadas de una tarde que se iba poniendo gélida a pesar del sol que la estuvo templando todo el día. Los vecinos esperaban con cierta ansiedad la presencia de una autoridad del gobierno, la primera que los visitaba en toda la historia de ese barrio.

sábado, 16 de julio de 2011

Ellos, los opositores


Ellos se juntan, ellos se preocupan (¿?), ellos piden cámaras, ellos hablan mucho pero hacen poco. Ellos son la oposición política uruguaya.

Durante mucho tiempo fuimos nosotros quienes ocupamos ese lugar, nos decían que poníamos palos en la rueda e impedíamos el desarrollo del país productivo que luego promovimos. Nosotros fuimos una oposición permanente que durante mucho tiempo buscó no ser solo un palo en la rueda sino una pertinaz llovizna de opinión que buscaba convencer a la sociedad que el camino era otro y no el que nos querían vender ellos (los de hoy).

Los hechos hablan por sí solos. Nosotros tenemos la firme convicción que si ellos estuvieran hoy en el lugar de nosotros, seguramente los números que hoy disfrutamos todos no fueran los que son y la torta no se hubiera repartido como la hacemos nosotros (que es mucho mejor a como la repartían ellos, por más que falte mejorar en el reparto).

Muertes bajo cero

Bajando de la “nube de flatulencias”...

Publicado en La ONDA digital

Seis infames muertes (se sumó otra ocurrida en el interior del país), debieron ocurrir para que finalmente los responsables de dar contención y solución al tema actuaran. Y debió hacerse con el reto presidencial previo que echó a andar el andamiaje burocrático que el sentido común debió disparar hace meses. Sin embargo, es imposible deshacer lo trágico de seis muertes que pudieron evitarse.

Personalmente soy de los que se indignan con la sola presencia de personas viviendo a la intemperie, no porque me invada un prurito de no admitir la pobreza por su sola existencia sino porque me resulta indignante que, teniendo herramientas sociales previstas y presupuestadas para evitar esas situaciones, se dilaten las soluciones por cuestiones ideológicas que debieran quedar en segundo plano cuando de la vida humana se trata.