Hace unos días compartí en mis redes una muy buena columna de Julián Kanarek en La Diaria donde hacía referencia a no pedirle a la comunicación lo que la política no hace. Una excelente reflexión en tiempos donde le otorgamos la mayor responsabilidad a los errores en la comunicación oficial (que los tuvo) y nos olvidamos de lo esencial que es lo que realmente importa a la gente, es decir el objeto de esa comunicación. Por eso, en tiempos de empezar a discutirse la primera rendición de cuentas de este gobierno, es importante poner el foco en eso que no puede hacer ningún comunicado por más oficial que sea y concentrarse en lo que necesita la ciudadanía y aspira poder concretar el gobierno, eso que es pura y exclusiva responsabilidad de la política.
