Las cálidas vacaciones uruguayas van llegando a su fin y mientras muchos disfrutan del descanso anual la agenda criminal no se toma asueto. Y para marcar un sesgo identitario de los últimos tiempos, viene acompañada de un grado de relevancia que se supera año a año, ya sea por el nivel de violencia o la espectacularidad de los hechos que se producen. Así como el infame crimen de Lola Chomnalez ocurrido en fines de diciembre de 2014 marcó ese verano, consecuentemente ocurrieron hechos que marcaron ese período del año como de particular relevancia para una sociedad uruguaya que no logra recuperar la paz ni en sus merecidas vacaciones. Esta vez fueron varios hechos pero uno de singular relevancia por las consecuencias que pudo tener de haberse concretado.
