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jueves, 5 de noviembre de 2009

Alerta! Alerta! Vuelven "Los Despertadores"


Desde que un “sedicioso” tuvo el descaro de enfrentar el orden establecido para intentar cambiar el mundo, la figura del revolucionario se instaló definitivamente en el sentir colectivo. Con la prédica de juzgarse a sí mismo antes de hacerlo con el prójimo, (sólo quien estuviera libre de pecado podía tirar la primera piedra o el primer juicio crítico), terminamos de armar la figura en cuestión. El mismo camino podemos transitarlo al revés, haciendo valer dogmas modernos que hablan de inocencia hasta probar autorías que la destruyan. Entonces surge sola la pregunta: ¿qué intención persigue solicitar declaraciones de inocencia a quienes no tienen presunción siquiera de culpa en hechos de pública notoriedad como el descubrimiento del arsenal del barrio Aires Puros? ¿Acaso sería necesario pedir la misma declaración de inocencia a otros líderes políticos para que digan que no tienen nada que ver con el comerciante de bebidas alcohólicas atrincherado en el sótano de su comercio días pasados?

A la ineptitud manifiesta para gobernar y dirigir un país que tuvo el autor de la declaración que da motivo a esta nota (Dr. Jorge Batlle al Semanario Búsqueda y a Radio Sarandí, intimando a Marenales y Mujica a declarar que no tienen nada que ver con el arsenal del Cr. Saúl Feldman), se suma la mala intención de volcar una balanza que tiene al platillo de la izquierda con mayor peso.

Indigna el pensamiento expresado y ofende nuevamente la inteligencia de los uruguayos que ya les dijimos NO a estos “despertadores” que se quedaron sin cuerda en pasadas elecciones (ni siquiera les damos la chance de pensar que son a pila por la antigüedad que ostentan). Claro, la resurrección que aparentan con el novel candidato, les hace creer que pueden dirigir a la ciudadanía para retomar el control del poder que perdieron por acciones propias. El gobierno del Frente Amplio hizo temblar no solo las raíces de los árboles sino a todo el andamiaje que construyeron estos personajes que tuvieron al Uruguay a su merced y antojo, siendo un instrumento para intereses particulares, alejados del colectivo de los uruguayos.

El efecto boomerang volverá nuevamente para enterrar definitivamente esta forma de instalar el miedo que los uruguayos hemos desterrado hace tiempo.

Siguiendo su lógica, también nos tendría que explicar sobre las sociedades anónimas que utilizó Feldmand durante su mandato. Al fin de cuentas, siguiendo esa línea de pensamiento, también tiene que declarar que no tuvo nada que ver con eso, ¿no?

el hombre encontró la radio mordida,
el perro ladraba su inocencia...

martes, 3 de noviembre de 2009

Pa’ muestra alcanza una gestión y sobran los debates


Las resultancias pos primera vuelta dibujan un escenario favorable para la fórmula frenteamplista y las señales enviadas desde la oposición marcan un tinte desesperado por volcar ese panorama a su favor. Ahora reflotan la idea del debate aceptando –aparentemente- las condiciones expuestas oportunamente por Mujica. Evidentemente en este punto nos permitimos opinar como militantes que somos y sugerimos que dicha instancia no se haga efectiva por una sencilla razón: NO LA PRECISAMOS.

En este sentido hablamos en primera persona pues la idea del debate apunta a captar de los votantes la aceptación de las propuestas que confronten quienes se enfrenten en dicha instancia. Entonces, como parte integrante de esa facción por la que se puja, nos permitimos advertir que no gasten recursos pues ya tenemos caudal suficiente como para definir opciones el último domingo de noviembre.

En efecto, basta con comparar gestiones de gobierno para darnos cuenta que al filo mismo de la culminación del primer gobierno progresista en Uruguay, los logros suman y son manifiestos mal que pese a los opositores eventuales (léase, rosados y cía.).

En momentos en que el líder nacionalista se maquilla para vender una imagen suprapartidaria -que lejos de convencer ofende la inteligencia de los uruguayos- quienes apreciamos la jugada nos adelantamos para opinar que aunque la mona se vista de seda, (con la preciosa imagen que regala un sol y nueve franjas), mona queda. No alcanza con inventarse una imagen ni bien ocurrida la elección y definida la segunda vuelta, pues pareciera que ahora el tema pasa por la persona antes que por el programa o el proyecto y ello está muy lejos de ser cierto. Hoy más que nunca hay que confirmar lo dicho en la campaña, pero por encima incluso de lo dicho, tenemos que remarcar lo hecho por un gobierno que está lejos de ser lo que la oposición previó, llevando al país a ser considerado como modelo en muchos aspectos. Por citar uno, destacamos el manejo de la crisis internacional (que hubo una, por si la oposición no se enteró, ya que por acá todavía se esperan las nefastas consecuencias que aquella había pronosticado). Entonces surge la pregunta: ¿hay que debatir? NO, no es necesario para quienes sabemos lo que hizo este gobierno y cómo lo hizo.

Por supuesto que los medios pujan por que se produzca el encuentro pues, mientras tanto, ellos facturan. Una simple composición de lugar permite imaginar un panorama que no es necesario para demostrar lo que ya está claro en el conjunto de la sociedad, salvo para quienes intentan volver a ser dueños del poder por el poder mismo.

El debate indispensable es el cotidiano con la gente a través de una gestión honrada con un proyecto de país sustentable. El mismo proyecto que tiene cinco años casi de iniciado y el que necesita la consolidación de sus cimientos. Es la gestión de gobierno el acervo principal a esgrimir; no son meras promesas, son hechos, realidades contantes y sonantes que no precisan debate alguno para saber de su existencia. Por ello, no vemos necesidad alguna en realizar ese cara a cara –de la modalidad que sea- pues con ello solo haremos caudal para quien, asegurada la derrota, intentará ganar puntos que le aproximen a una victoria pírrica.

Si quieren El Debate, que lo abran y lo editen de nuevo. Mientras tanto, difundamos lo hecho, que es bastante, aún a riesgo de olvidarnos de algo.


el gato toreaba al perro, el hombre solo observaba,
sabía bien quien se quedaría con el hueso...

domingo, 1 de noviembre de 2009

Señales son señales



Noviembre arrancó y con este mes también la segunda vuelta de esta calesita que tiene como premio final cinco años de la vida de todos los uruguayos. Entonces, no es menor la prueba si de ella dependen tantos días de nuestras existencias. Ya se han comenzado a dar señales claras y contundentes hacia esas instancias y las intentaremos descifrar en los párrafos siguientes.

El mismo domingo de elecciones hubo señales claras y contundentes. Una apresurada fórmula frenteamplista emite una conferencia de prensa antes de dirigir un mensaje a su militancia que esperaba fuera del NH Columbia. Un error impensado pues se sabe muy bien que primero están los militantes y a ellos debió hablarse en primera instancia. Sin embargo se cometió el error de dirigir primero un mensaje a la prensa mientras miles -desanimados con los resultados que iban adelantado las encuestadoras- esperaban afuera. Esa acción les hubiera dado el tiempo suficiente para conocer el verdadero resultado del domingo, tiempo que supieron aprovechar luego los grandes perdedores. Esos mismos que tuvieron su minuto de gloria mediática (mientras hablaban y festejaban, los porcentajes de votación iban descendiendo cada vez más, al punto de no entender el televidente qué era lo que se celebraba). Claro que con el diario del lunes me resulta muy fácil opinar esto, pero existen responsables de campaña que cobran por pensarlo (y muy bien) y es su tarea prever un Plan B que fue inexistente.

Otra señal clara y contundente fue vernos a los frenteamplistas ilusionados con la victoria en la primera vuelta y –fiel a la idiosincrasia uruguaya, sin término medio- pasarnos del blanco al negro sin grises. Bueno, en verdad hay blancos y colorados que tienen el rosado impregnado (y viceversa). Seguramente ello, sumado al resultado del voto de anulación por la ley de caducidad y en menor medida el voto epistolar, formaron un combo negativo con un 3 a 0 contundente que era difícil de digerir. Los blancos celebraron el pasaje a segunda vuelta como la gran victoria que ocultó el hecho incontrastable de hacerlo con 20 puntos porcentuales por debajo, registrando una peor votación que en el período pasado. Pero como tienen asumido que son rosados antes que blancos, sienten que la pérdida es menor (tan solo 3 o 4 puntos porcentuales). Seguramente serán muchos más el último domingo de noviembre pero sigamos develando señales.

En filas coloradas un ansioso y desbordante de alegría Pedro, se comió la señal emitida por Canal 12 cuando Luis Eduardo González enmendó su error inicial, afirmando que había segunda vuelta y que el FA peleaba en baja la mayoría parlamentaria. Allí emitió su señal de apoyo inequívoco a Lacalle, anunciando su voto anticipado. Esa señal le jugará en contra –en nuestra humilde opinión- pues dejó definitivamente atrás la pose de centro con que se maquilló en esta campaña y cuyo disfraz pudo pasar inadvertido para muchos de quienes le votaron. Ahora no hay medias tintas, se pasó inexorablemente para la derecha y cedió el espacio del centro a quien lo quiera tomar.

Por filas del Partido Independiente, intentaron revisar la postura pero la sensatez primó y también la oportunidad que les abrió Pedro con su actitud. Con la libertad de acción ratificada y el no anuncio de a quien apoyarán en el balotaje, se posicionan en el medio del campo político captando ese votante de centro que no quiere ningún extremo. Gracias Pedro, se escucha decir por lo bajo a un Pablo Mieres, aunque también mastica bronca pues esta jugada le privó la banca al Senado que hoy tendría si la careta -a Pedro- se le hubiera caído antes.

Finalmente el Partido Nacional no puede dejar de emitir señales y no son lo que parecen o no llevan al objetivo que pretenden. Si bien es elogiable la inteligencia de la primera movida, también es criticable cómo no hacen caudal de la misma y pierden pie casi enseguida. La desazón se apreció ni bien conocieron la obtención de la mayoría parlamentaria del FA, al día siguiente. Entonces comenzaron sus señales. Primero, no reconociendo la misma sino hasta pasados varios días después del domingo; después, nombrando como Jefe de Campaña a Penadés, quien si bien está loco de contento con la responsabilidad no es sino la excusa anticipada de la derrota en la segunda vuelta (esto es pura intuición compartida con algunos compañeros, conste); otra señal fue el frustrado intento de recurrir –fuera de plazo y sin fundamentos sólidos- el escrutinio de Montevideo.El Semanario Búsqueda de la última semana incluyó un editorial de Claudio Paolillo que si no lo hubiera leído no lo hubiera imaginado siquiera. En el mismo se hacía referencia a ciertos detalles de campaña que nadie conocía hasta este jueves, y que delatan los entretelones de una campaña del líder nacionalista que dan señales inequívocas de un rumbo sin un norte definido y mucho menos consensuado. Aquella suposición de que Lacalle actuaba como si quisiera perder la elección parece no tan descabellada al leer dicho editorial. La lucha familiar por un lugar en la lista al senado de su hijo, la elección de la agencia de publicidad impuesta por su cónyuge, serían una serie de hechos originados en una especie de cónclave familiar alejado de toda decisión política de su dirigencia, como pudiera pensarse. Incluso la actitud de dimensionar la elección en segunda vuelta se me ocurre una señal equivocada (¿recién ahora se acuerdan de darle sentido patriótico?). Es claro que deben captar votos pero hacerlo al extremo de camuflarse de lo que no fueron durante la primera vuelta, parece un exceso. Uruguayos somos todos y desde que nacemos, pero pareciera que estos políticos de hoy se transforman en más orientales cuando no alcanzan el gobierno en primera vuelta.

Está bien, son estrategias, a mi humilde modo de ver, equivocadas. En estos tiempos que corren, los uruguayos -cada vez más- queremos gobernantes auténticamente honestos, que no necesiten disfrazarse ni rediseñar sus fondos de escenario con la bandera más linda del mundo. Eso debiera estar incrustado en cada uno sin necesidad de apelar a ello como recurso de campaña. Por ello, hoy más que nunca, salgamos con la bandera de Otorgués y revivamos aquel río del 18 de octubre pasado, pero hagámoslo sabiendo que esos colores van unidos a un sol y nueve franjas que no cedemos a nadie en propiedad.

Por más y mejor Uruguay, demos señales claras y contundentes de continuar la senda de los cambios iniciada con este primer gobierno y, seguramente, el último domingo de noviembre podremos celebrar la consolidación de la utopía en el país.

Con la notable diferencia, que la misma se está transformando en realidad.

¡Viva el Frente Amplio! ¡Viva Uruguay!


el perro quería salir a dar la vuelta,
el hombre... también!

sábado, 31 de octubre de 2009

Lo que no leen las encuestas

"El Río de Otorgués"

18 de Octubre de 2009, las calles de Montevideo y Canelones se tiñen de rojo, azul y blanco. En una demostración asombrosa de movilización y alegría, cientos de miles de frenteamplistas salen a recibir la caravana final de la fórmula presidencial del FA. Treinta y dos kilómetros de una apretada fila de coches que circulara a paso de hombre entre el tubo humano que le recibía en el trayecto hacia Pocitos, punto final del encuentro.

La rambla de Montevideo se transformó en el “Río de Otorgués”, y la tricolor bandera que representa al Frente Amplio fue la nota común y dominante en toda la manifestación. La mística frenteamplista despertó definitivamente y sobrepasa todo sectarismo, siendo por lejos el símbolo que identifica a los militantes. Tremenda bofetada para una oposición que se hartó de denostar a nuestro Frente Amplio aduciendo que no éramos un Partido como ellos. Sin embargo, en esta campaña fue ostensible la diferencia de enfoque y tratamiento de cada anuncio electoral; mientras los blancos resaltaban los sectores por encima de los candidatos, en el FA se resaltó siempre la unidad y la fórmula. Detalle no menor al tiempo de evaluar y hacer comparaciones. Lo de Partido se les quedó en otro sentido que bien puede ser sinónimo de división.

A escasísimas horas de la veda, el Cerro de Montevideo se cubrió con esa colcha, y fue un eslabón más de la larga cadena construida para que este domingo se concretara el sueño de la renovación del gobierno frenteamplista y otro Pepe dirigiera el destino de los orientales. Uruguay está en la senda correcta y la transformación y el desarrollo no serán más una utopía inalcanzable. Paradojalmente real, es un Tabaré primero y un Pepe después, (nombres tan caros a nuestra idiosincrasia más pura), los que marcan el camino. Pero es un pueblo consciente de querer ser dueño de su destino el que les da esa oportunidad, a sabiendas que se la está dando a sí mismo.
25 de octubre. Son pasadas las 20:45 aproximadamente, las encuestas empiezan a dar sus bocas de urna donde un apresurado Luis Eduardo González anuncia el triunfo del SI rosado y la posibilidad de que el FA arañe la mayoría absoluta. Sin embargo, con el correr de los minutos y los primeros datos de escrutinio la tendencia es otra y los plebiscitos no alcanzarían la aprobación necesaria de la mitad más uno, y el FA se alejaba de la victoria en primera vuelta, arañando sí la mayoría parlamentaria aún por definirse a estas horas (mañana del lunes 26).

De todo eso que pudieron leer las encuestas –que esta vez aciertan con el escenario del balotage- surgen nítidamente aspectos a los que no llegó ninguna, esos rincones de sentimiento que solo quien lo vive y siente, conoce. Es por ese plus, que no lee ninguna encuesta, que no podemos permitir un sentimiento de derrota sino todo lo contrario. Estamos en la encrucijada histórica de repetir gobierno y no festejamos como quisiéramos pero seguramente lo hagamos en noviembre. Cómo puede pensarse otra cosa cuando un gobierno mantiene un 48% de su electorado tras un período de mandato que siempre acarrea una cuota de descontento a quienes no fueron contemplados como esperaban. La utopía sigue intacta a pesar de ese rezago y seguramente quienes no le dieron ayer su voto al FA lo hagan en la segunda vuelta pues saben bien que merece seguir siendo gobierno.

Ayer se respiraba un aire de esperanza y alegría que si bien no fue exteriorizado plenamente -pues no se obtuvo el objetivo deseado (ni las reformas plebiscitarias que solitariamente apoyaba el FA)- es notorio que el sentimiento sigue vivo. Sólo el Frente Amplio es capaz de trasmitir esa alegría a su gente y la fiesta se hará esperar un mes más, pero llegará. Lo merecemos todos, y fundamentalmente esos cientos de miles anónimos que llevan su bandera de Otorgués estoicamente y constituyen ese río imaginario que inundó el país entero y que seguramente besará nuevamente las calles para demostrar que la única batalla que se pierde es la que se abandona. Eso es precisamente lo que nunca podrán leer las encuestas, el sentir frenteamplista que va impregnado de generosidad y entrega por una causa que no es otra que la de un país más justo y solidario.

Según los resultados parece que Uruguay se divide por mitades, pero estamos convencidos que en el día después, los uruguayos nos embanderamos tras un sol y nueve franjas sin apasionamientos desmedidos. A veces pasa que se pintan escenarios que no podemos permitir para que una lucha electoral no se transforme en una línea divisoria entre quienes tenemos el deber de sacar a este país adelante y que somos todos sin distinción de partidos. Por supuesto que las rutas a seguir son diferentes, nos podrán llevar más rápido o más lento a destino, pero todas deben conducirnos al mismo lugar, ese país soñado que estamos recuperando definitivamente.

A redoblar entonces, que nadie está derrotado ni mucho menos.
Tan solo nos demoraron la alegría unos días más.

¡Viva el Frente Amplio! ¡Viva URUGUAY!

el hombre revoleaba la bandera,
el perro se aprontaba para seguir ladrando...

publicado en LA ONDA DIGITAL

miércoles, 28 de octubre de 2009

Estrategias de segunda... vuelta


Confieso que no veía una definición en segunda vuelta, circunstancia que ya conocen quienes nos siguen semana a semana. Pero esta vez las encuestas la embocaron y el escenario de la segunda vuelta es hoy un hecho, como también la mayoría parlamentaria que retiene el Frente Amplio por segundo período consecutivo. Esto no es un dato menor para una fuerza de gobierno que tras un período de mandato, retiene esa representatividad legislativa. Eso quiere decir ni más ni menos que el lugar donde estamos representados todos, será un espejo real del respaldo que dio la población a un gobierno de izquierda que hizo las cosas mejor que los que le precedieron. Contundente, ¿no?

A partir de este dato, y pegando una reculada espectacular con suspensión de conferencia de prensa incluida, el candidato nacionalista prepara una nueva táctica. Atrás quedó –rápidamente- el inicial discurso, marketineramente preparado como en junio, y ahora revisará la estrategia al conocerse este sustancial dato de la mayoría que retuvo el FA. Ahora la táctica será de segunda, apelarán al miedo, al terror, a la apariencia, y todo eso que le critican a nuestro candidato. Según adelantaron, ahora es una cuestión de personas y no de partidos. Tan alejado de lo que piensa esa mayoría que votó al FA no podían estar, bueno en verdad están lejos, bien lejos. No aprenden que el pueblo ahora vota una conducción política, una forma de dirigir los destinos del país diametralmente opuesta a la que tuvimos hasta este gobierno. No votamos personas sino ideas, principios, formas de proceder, votamos por un gobierno honrado para un país de primera. Votamos una manera de conducirnos sin dilapidación de los dineros públicos y cuidando los intereses de los uruguayos antes que nada. Votamos una mejor distribución de la riqueza, votamos un proyecto de país para nuestros hijos y nietos.

La estrategia definida por la oposición se basará en destacar la figura de los candidatos por sobre todo, olvidando que se definen cinco años de gobierno ejercido por un candidato sí, pero que detrás suyo tiene un partido y un programa. Entonces no es un tema de personalidades, ¡es un tema de partidos! De ideas y programas, más que nunca, pues define el poder ejecutivo en la instancia.

El FA es mayoría, indiscutidamente tiene el control parlamentario, pero no se trata de vanagloriarnos con ello, simplemente dar un dato de una realidad que rompe los ojos y que dice claramente que la mayoría del pueblo quiere seguir por esta senda. Aún en el peor escenario –poco probable- de tener un gobierno blanco, que no teman pues tendrán los votos para aquellos proyectos pensados para el pueblo y que signifiquen seguir construyendo un Uruguay para todos. Eso sí, esa mayoría parlamentaria es hoy la principal garantía que tiene el pueblo uruguayo y honrará esa confianza ejerciendo el control legislativo que corresponda para que sea productor de leyes en beneficio de la ciudadanía y no del poder de turno. Pero como creemos que la segunda vuelta será la confirmación del triunfo del FA en estas elecciones, imaginamos la fiesta postergada de octubre con mayor entusiasmo y rebeldía. Nos la merecemos todos y seguramente se logrará el objetivo.

Mientras por tiendas opositoras ya cuentan con el beneplácito de quien se despojara de la piel de cordero definitivamente con un Pedro eufórico que no esperó nada para anunciar su voto complaciente (¿habrá acordado gracia o perdón para alguien de su entorno?), un apesadumbrado Mieres mantiene la libertad de opción para sus votantes (como si no la tuvieran desde siempre!), pero se oyen rumores de revisión de dicha postura mientras critica duramente la mayoría parlamentaria obtenida por el FA nuevamente (¿habrá que avisarle que su crítica es, finalmente, contra el pueblo que votó y reiteró esa confianza?).

Si la estrategia pasa por hablar de los candidatos y no de las ideas o programas de gobierno, será un insulto a la inteligencia de los uruguayos todos que ya no soportamos más que nos ninguneen y nos quieran vender un producto antes que un proyecto de país en serio. Basta ya de marketing político, hablemos de gestiones, de propuestas, de trabajo, de innovación, de forjar un futuro para nuestros gurises, de un país en desarrollo permanente y sustentable donde vivir. Si la elección pasa por tal o cual persona antes que tal o cual idea de país, entonces no aprendimos nada de nada. Por suerte, habemos muchos (la mayoría) que tenemos claro que esta segunda vuelta define la conducción del país por los siguientes cinco años y no estamos dispuestos a dejar por el camino la reconstrucción que iniciara este gobierno.

En la próxima instancia no se necesitan mayorías especiales, una mayoría simple basta. Los partidos opositores sumados, no superan al FA. La matemática es clara y contundente. Pero estamos convencidos que hay muchos más uruguayos que comparten esta forma de conducir y quizás no comprendan aún que si bien el líder importa, más importa la idea y el proyecto.

En esta vuelta votaremos por la construcción nacional en serio, consolidando los procesos productivos y de desarrollo; votaremos por más Plan Ceibal; más Hospital de ojos; más salud para todos; más trabajo y consejos de salarios; más confianza; más obra pública; más economía con sentido nacional; más distribución de la riqueza; más honradez.

“Naides es más que naides”, pero siempre es mayor el objetivo de construir el país soñado.



el hombre aprontaba la credencial,
el perro ya disfrutaba la segunda vuelta ...

martes, 29 de septiembre de 2009

Atorrantes eran los de antes...

(Publicado en La ONDA digital)

A medida que nos acercamos al 25 de octubre la incontinencia verbal hace estragos en la campaña electoral. Particularmente nos referiremos al líder nacionalista porque en términos estadísticos, el palmarés de “horrores” se lo lleva Qki por lejos. Es innegable que cuando habla expresa su verdadero pensamiento, el cual estamos muy lejos de compartir, confirmándolo cada día que pasa con algún exabrupto como el que referiremos en esta nota.

La última embarrada (aunque queda tiempo para muchas más), tiene que ver con uno de los primeros actos de gobierno que puso en marcha el Presidente Vázquez: el PANES. Resulta que ahora se rasgan las vestiduras diciendo que fue una forma de fomentar atorrantes. Olvidan decir que había un millón de razones para hacerlo. Al desdichado episodio de su mención de baños para pobres a ser instalados en los asentamientos, develando un claro síntoma de desprecio por los más humildes, suma esta expresión que está muy lejos de ser cierta.*

La Ministra Mtra. Marina Arismendi pidió al Congreso de Intendentes que se expida acerca del cumplimiento que han tenido los aludidos ya que son precisamente las Intendencias las que reciben el mayor caudal de trabajos realizados por los beneficiarios de las asistencias dadas. Las Rutas de Salida son parte de lo que critican los señores nacionalistas, evidenciando un total y completo desconocimiento por el trabajo que viene realizando el MIDES o –lo que sería mucho peor- una manifiesta intencionalidad política que lejos de obtener rédito electoral, genera repulsión y efecto contrario al buscado. Una razón más que aleja al pueblo del pensamiento de esa corriente de opinión que en su desesperación apela a estos desbordes verbales que se marcarán inevitablemente en las urnas próximamente.



Es que la derecha vernácula más recalcitrante está blandiendo sus banderas y apela a este discurso seguramente extrañando viejas épocas donde campeaba el clientelismo y los ñoquis no eran precisamente ese plato tan tradicional de los uruguayos de cada 29 de mes.




En efecto, atorrantes eran los de antes a estar por estos dichos, pues no hay más atorrante que aquel que cobra un sueldo sin realizar ninguna contraprestación. Y no estamos hablando de pocos pesos sino de remuneraciones jugosas que solo servían para pagar los favores a algún amigo. Así se realizaron operaciones de alto costo –con todo pago- como pasó en el BHU; o los resonados casos de quienes figuraban en planilla para cobrar un sueldo en el Ministerio de Deportes, o en la Intendencia de Canelones, por citar los casos más sonados durante los gobiernos blanco y colorado respectivamente. Ejemplos varios de una forma de actuación política de quienes tienen el arrojo de ver estos planes de inclusión social como un asistencialismo barato sin contraprestación alguna. Eso fue al inicio del PANES, y fue una triste necesidad ante la emergencia social de tener un país con un millón de pobres. Hoy la realidad es otra muy distinta con el Plan de Equidad; sin embargo se apela a recordar esas acciones como asistencialismo puro olvidando – premeditadamente - su cuota de responsabilidad.

¿Ese millón de pobres surgió por generación espontánea? ¿Acaso no gobernaba el país la coalición blanqui - colorada? Tamaña hipocresía no escapará a la demostración de su incidencia, llegado el momento de emitir el voto, por parte de un pueblo que sabe diferenciar la paja del trigo y ya no tiene miedo a sentirse dueño de su futuro.

Exactamente los dichos de Lacalle fueron: “Le damos dinero a 80 mil atorrantes para que no hagan nada”. ¡Cuánta temeridad encierra tamaña afirmación! Podremos reconocer algún exceso –infalible no hay ningún sistema y la vieja viveza criolla no fue ajena en el tema y hubo seguramente quien abusó del mismo- pero de allí a afirmar que ochenta mil vivos se hicieron de un ingreso por nada, hay un abismo. Hubieron controles, y ellos arrojaron casos en que se les quitó el Ingreso Ciudadano a quienes no tenían las condiciones para recibirlo, e incluso hubo quien lo devolvió pues tuvo la decencia para aceptar que había cambiado su situación y no era merecedor del mismo. Pero claro, estos “ñoquis” modernos del gobierno del FA no encajan con los consagrados de antes que se recibieron con honores a la hora de percibir dineros públicos por nada. Seguro ya olvidaron las gauchadas de aquel legislador para quien ostentando mismo apellido que el suscrito, tampoco era tan gil y hoy lo siguen esperando (Adolfo Gil Ribeiro, aduanero prófugo en uso de un pase en comisión merced la gauchada de Ariel Lausarot, entonces Presidente del BHU).

Son muchos y muy gruesos los “horrores” que comete quien aspira a ocupar el sillón de la Avda. Suárez por el Partido Nacional. Seguramente añore tiempos pasados donde los atorrantes de entonces seguramente se perfumaban bien para disimular el tufo a joda que emitían al cobrar por nada mientras el pueblo merecía ajustes fiscales como compensación a su esfuerzo. Asimismo añoran aquellos sueldos que generosamente pagábamos todos nosotros, inocentes contribuyentes que ignorábamos el destino de nuestros dineros públicos. Sueldos que no se condicen con un ingreso ciudadano por supuesto, no solo por su monto sino fundamentalmente porque no era digno de llamarse sueldo el pago con la plata de Juan Pueblo, a personas que solo estaban para cobrar pero no para cumplir tarea alguna por dicho pago.

La verdad aflora siempre, y ésta no será la excepción. Hay una gestión que avala la continuidad de los cambios, y hay un pueblo que no se considera atorrante cuando sale a compensar una asistencia barriendo calles, reparando veredas, o confeccionando uniformes para empresas públicas que supieron estar en la joda.


* las fotos que acompañan esta nota avalan las tareas desempeñadas
por estos “atorrantes” que lejos de ser tales, se ganaron el respeto de
los uruguayos.


el perro ladraba al barrendero,
el hombre hervía el agua para cocinar los ñoquis...

Montevideo, 28 de septiembre de 2009