Las declaraciones del Ministro del Interior no son casuales, mucho menos contradictorias con su forma de pensar y de actuar. Si algo no se le puede negar es su (in)coherencia argumental por más que estemos en las antípodas de su pensamiento. Al hecho de que “había algo más” tras el asesinato por linchamiento de Lezica, al de “no era una familia que progresó por sí sola”, para ¿justificar? el asesinato de un joven matrimonio frente a sus hijos, representan el verdadero pensamiento de quien dirige (¿?) las políticas de seguridad en el país. Semejantes dislates dialécticos hablan muy mal de un dirigente que acumula varias décadas de experiencia y que pareciera ser que entró en una decadencia que lo aleja cada vez más de la investidura que debiera ejercer. Sus dichos reflejan una ausencia de valores por demás preocupante, al menos para (queremos creer), la inmensa mayoría de los uruguayos. Que sea nada más ni nada menos que el propio Ministro del Interior quien justifique la justicia por mano propia habla muy mal de una institucionalidad que lo tiene liderando la seguridad del país. Es hora que el Presidente de la República, el mismo que llamó a responsabilidad por los mismos hechos antes y con argumentos que hoy aplica su Ministro del Interior, tome cartas en el asunto y devuelva la racionalidad perdida por el titular de la cartera. Si la cabeza piensa y actúa así, ¿qué podemos esperar del resto de la estructura? Lo más triste y preocupante es que no es un caso aislado…
Espacio de notas de opinión escritas por su autor Fernando Gil Díaz - "El Perro Gil"
miércoles, 11 de mayo de 2022
lunes, 9 de mayo de 2022
Suben los homicidios… ¡Pero volvieron las carteras!
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| Imagen: portada El País 14/01/2018 |
jueves, 5 de mayo de 2022
Cazando pokemones...
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| Fuente imagen: La Diaria |
martes, 3 de mayo de 2022
Háganse cargo!!
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| Portada del portal de Subrayado (3/5/22) |
Construyeron un relato sobre la inseguridad basado en el odio hacia un gestor al que hicieron responsable de todas las desgracias. A tal punto permearon con ese falso relato, que llegaron a consolidar la idea de un respaldo policial ficto que no contempla ni por asomo el apoyo que esperaban algunos. Inundaron de mensajes peligrosos una gestión que encomienda nada menos que la defensa de la vida de los habitantes otorgándoles el uso legal de la fuerza, y varios uniformados desfilaron por los Juzgados denunciados por abuso policial (algunos de los cuales no han tenido resolución todavía). Denostaron hasta el agravio la figura del extinto Eduardo Bonomi, ese al que muchos incrédulos empezaron a extrañar al ver menguados sus salarios y ausentes los recursos para hacer frente a su función. Se inflaron el pecho con datos producidos por una pandemia y se los atribuyeron como propios de su gestión sabiendo que una vez pasada la misma les explotaría en la cara el resultado. A pesar de la advertencia que hizo la oposición, hicieron oídos sordos y siguieron con su libreto, impulsados por un cerco mediático que si bien cede ante lo evidente no mantiene el tema en la agenda. Es cierto, la economía empuja y desplaza en la opinión pública a un tema que sufren algunos y no todos, pero que supo ser un estandarte para los que hoy gobiernan. Señores, ya es hora; van más de dos años de gobierno. Es momento de hacerse cargo…
martes, 26 de abril de 2022
“Luc”, paredón y… ¿después?
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| Fuente imagen: La Diaria |
lunes, 18 de abril de 2022
¿Dónde están los periodistas policiales?
Sin llegar al extremo que recuerda Gabriel en su cuenta de Twitter, es posible caer en esa lógica al momento de interpretar la información que generan los profesionales de la información. Mucho más aún en los tiempos que corren, donde son muy pocas las excepciones que intentan hurgar hasta el fondo para llegar a conocer la verdad, ese diferencial que implica acceder al conocimiento cierto y veraz de una información que merece la calificación de noticia. Son tiempos difíciles -sin duda- para muchos profesionales de la comunicación que sucumben ante la línea editorial impuesta, con el riesgo de perder su fuente laboral. Tristes ejemplos se acumulan en estos dos años y poco de gestión multicolor donde a la orden presidencial al director del SECAN ("tenés que sacar alguno más", ante el cese de la inquisitiva periodista Giorgina Mayo junto a varios contratos cesados en la comunicación pública), le han seguido extrañas desvinculaciones (asociadas a similares iniciativas), como el caso del ex director de informativos de Subrayado, Eduardo Preve. Tiempos en que se asiste a una extraña desaparición de los periodistas de las noticias policiales, por ejemplo, quienes eran ávidos promotores de la crónica roja en redes sociales (replicadas luego en sus espacios informativos), y que ahora han mutado a un fervor oficialista que justifica cada homicidio y se preocupan más del prontuario criminal del occiso antes que del móvil mismo del crimen…
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