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lunes, 19 de abril de 2021

Victoria pírrica

Fuente imagen: La Vanguardia

Muchas enseñanzas nos va a dejar esta pandemia, algunas absolutamente virtuosas como la solidaridad expresada en los cientos de ollas populares que se instalaron y mantienen con escaso o nulo apoyo del Estado (aunque ahora se prometió asistencia). Iniciativas que siguen en pie con el invalorable aporte solidario de miles de anónimos que arriman su colaboración o ponen su trabajo personal al servicio de los que más están sufriendo una emergencia sanitaria sin precedentes. Solidaridad que también se manifiesta en el esfuerzo inmensurable de todos los que hacen parte del sistema de salud, esos que están en el frente mismo de batalla y que emiten señales de alerta que son interpretadas con recelo por quienes se empeñan en teñir de interés político partidario lo que debiera ser una cuestión de Estado. Y así con otras tantas actividades que son llevadas a cabo por esos anónimos a los que debemos parte de nuestra cotidiana existencia con servicios que pocas veces ponderamos en su justo término. Por eso es que muy a pesar nuestro, la derrota final que sufrirá -sin dudas- este virus que atormenta al Uruguay y al mundo, tendrá un sabor amargo por los que perdieron su vida a manos del virus, siendo que algunas de esas muertes pudieron evitarse. No faltarán los que saldrán a batir parches y celebrar el fin de la pandemia como una victoria que nos hará recordar a Pirro, aquel rey de Epiro que derrotara a los romanos sufriendo la pérdida de gran parte de su ejército.

miércoles, 14 de abril de 2021

Desborde policial y el peligroso fin del recreo

Fuente imagen: Telenoche
La nueva administración de la cartera de seguridad no escatima esfuerzos en difundir con bombos y platillos los datos de delitos que reflejan sus estadísticas. Y está bien que lo haga, es su gestión y nada menos que encabezada por quien sabe perfectamente que no tiene la espalda política suficiente que le de crédito a la misma si no es con resultados. Sabe que está a prueba desde el primer día y por la sencilla razón de su altísima exposición en el tema de la seguridad pública uruguaya encabezando la campaña de Vivir sin miedo. Una movida que perdió en las urnas pero que se las ingenió en aplicar, por la vía de los hechos, en andas de una pandemia que terminó siendo funcional a sus intereses y los del gobierno. Pero semejante estilo de gerenciar la Policía Nacional llevó a un extremo peligroso donde el discurso de que “se terminó el recreo” sumado a un respaldo ficto a la actuación policial (como si antes no lo hubieran tenido realmente), permeó en algunos cuadros policiales que, excedidos de un poder ilegítimamente utilizado, avasallan los derechos más fundamentales del ciudadano. Además del Covid-19, los ciudadanos también debemos cuidarnos de esta “nueva” Policía uruguaya… 

sábado, 10 de abril de 2021

Entre el arriba nervioso y el abajo que se mueve

Fuente imagen: La Diaria
La pandemia, la maldita pandemia, no sólo se está llevando la vida de muchos uruguayos en forma por demás alarmante sino que está generando sensaciones encontradas que aumentan las distancias entre los tomadores de decisiones y los que terminamos ejecutando las mismas. Eso, siempre y cuando no prime el sentimiento universal del libre albedrío y terminemos haciendo lo que cada uno quiera y no -precisamente- lo que mejor convenga al colectivo. Ese sentimiento de exacerbado individualismo se empieza a usar como argumento cuando los gobiernos no se explican los resultados obtenidos por las decisiones que adoptan para enfrentar a un enemigo invisible como el Covid-19. Es cuando se empieza a notar el nerviosismo en el arriba al contemplar que el abajo se empieza a mover...

lunes, 5 de abril de 2021

Se (les) terminó el recreo

Impusieron esa frase en la campaña electoral y prendió fuerte en una parte importante de la población que se creyó el mensaje simplista que encerraba y que hoy se ha convertido en un boomerang que les golpea en la cara. No todo se resolvía con la llegada de la coalición multicolor al gobierno, porque llegar no alcanzaba, tenían que demostrar que estaban preparados y hoy todo indica lo contrario. La improvisación campea en todas las acciones del gobierno y una pandemia mundial -de la que tuvieron tiempo y ejemplo de su comportamiento en el resto del mundo- vino a desenmascarar la falta de preparación que adolecen en la gestión. No alcanza con el blindaje mediático cuando la gente sufre en carne propia los efectos de una realidad que se contradice con lo que muestra la caja boba. Los números son espeluznantes en un país que se arrogó ser ejemplo regional y mundial que se destruyó en pocos meses, los suficientes en que llegara realmente el virus a circular sin que las autoridades hicieran algo útil para evitarlo. La libertad responsable terminó siendo un caballo de Troya que dejó entrar al virus y con él a un asesino que ya se llevó la vida de más de mil uruguayos (que se proyectan serán unos 3 mil en junio si esto no cambia). Señor Presidente, Sres. Multicolores, creo que se les terminó el recreo… 

miércoles, 31 de marzo de 2021

Disparen contra el (de) blanco

Qué difícil se puso el mapa uruguayo, y cuánto más dificultoso lo estamos pintando los propios uruguayos que no nos damos la chance siquiera de ensayar un camino juntos. Preferimos ahondar la grieta, separarnos como si fuéramos hinchadas de cuadros distintos (¿será la ingeniosa solución que fracasó en el fútbol uruguayo?). La cuestión es que ahora el enemigo tiene al blanco como denominador común, es decir o es un blanco (¿pillo?); o es un profesional de la salud que merece el ataque por su "desidia y poco apego" a lo que diga el gobierno. Justo ellos, que fueron merecedores de aplausos cuando teníamos pocas decenas de casos pero ahora, cuando cambió el viento y sufrimos un temporal tremendo, son poco menos que anti patriotas por sugerir una reducción de la movilidad que nos permita controlar la circulación de un virus que se aprovechó de la libertad responsable ampliamente promovida. Para mí (y para muchos), seguirán siendo los héroes de esta película de terror que nos tiene a su merced y de forma más que preocupante. Ni el ponerle nombre propio a algunas muertes producidas por el COVID llegó a conmover a las autoridades acerca de evaluar si no llegó la hora de atender mucho más a los que saben. ¿No será momento de que lo científico prevalezca -por esta vez al menos- sobre lo político…?

martes, 23 de marzo de 2021

La urgencia y la (nueva) normalidad


Este siglo viene cargado… Al avance de las comunicaciones se le sumó una serie de eventos que nos ponen a prueba como especie, al punto que hoy nos domina una pandemia que viene siendo difícil de derrotar. Los empujes se hacen más virulentos y las olas nos están sobrepasando peligrosamente. Así ocurre en este pequeño rincón del sur latinoamericano, donde un Presidente vaticinó que nada indicaba que fuéramos a estar peor y no solo la cosa empeoró sino que lo hizo en una forma exponencial que nos llevó del primer lugar al último de la tabla americana en materia de contagiados por millón de habitantes (y terceros a nivel mundial). Pasando por conceptos como el de pre-vacunación, que expusieron al ridículo a Secretarios de Estado, hasta llegar a este estado de situación que nos afecta, nos encontramos en medio de una incipiente campaña de vacunación a la que todos apostamos pero que deberá sortear un período de tiempo para consolidarse y aportar la pretendida inmunización colectiva. Estamos en el peor escenario posible y lejos de actuar con la premura esperada, el gobierno se toma sus tiempos de manera insólita, con medidas tenues y alejadas de las que recomiendan los científicos que le asesoran, que –además- se anuncian sin mayor urgencia. “Lo político por encima de lo jurídico”, (afirman hoy quienes antes criticaron al ex Presidente José Mujica por lo mismo); “lo urgente es enemigo de lo necesario”, parecen aplicar quienes en esta “nueva normalidad” se toman su tiempo para decidir sobre el destino y la vida de los uruguayos…